Un cliente te manda una captura: tu página aparece con la advertencia "No es seguro" junto a la dirección. Primero, calma: es distinto de un hackeo y de un virus. Significa que la conexión entre tu sitio y el visitante viaja sin cifrar, y eso tiene un arreglo conocido, habitualmente rápido y hoy sin costo de certificado. Aquí va, en simple.
La advertencia la muestra el navegador (Chrome, Safari, Edge) cuando tu sitio usa una conexión sin cifrar, llamada HTTP, en vez de la versión cifrada, HTTPS, o cuando el certificado que habilita esa versión cifrada venció. Habla del canal por donde viajan los datos, no del contenido de tu sitio.
La diferencia importa con un ejemplo: si un cliente escribe su correo o su tarjeta en un sitio HTTP, esos datos viajan como una postal, legibles para quien intercepte el camino. Con HTTPS viajan como una carta sellada. Por eso el navegador advierte: está protegiendo a tu visitante.
Esto rige desde hace años: desde Chrome 68, en julio de 2018, Chrome marca todos los sitios HTTP como "no es seguro", según anunció Emily Schechter, Product Manager de Seguridad de Chrome, en el blog oficial de Google. Si tu sitio sigue en HTTP, todos tus visitantes con Chrome ven la advertencia, todos los días.
Un certificado es un archivo que cumple dos funciones: certifica que tu sitio es realmente tuyo (y no una copia) y habilita el cifrado de la conexión, el candado de HTTPS. Lo emite una entidad certificadora, se instala en el hosting donde vive tu sitio, y tiene fecha de vencimiento, como cualquier documento.
La buena noticia: el arreglo conserva tu sitio tal como está y suele ser gratis. Es una configuración en el hosting, muchas veces un clic en el panel de control, y siempre algo que tu proveedor de hosting o quien administra tu sitio puede hacer por ti. Tu trabajo es pedirlo con las palabras correctas.
Si la advertencia apareció de un día para otro en un sitio que antes mostraba el candado, lo más probable es un certificado vencido: mismo procedimiento, pidiendo además que dejen activada la renovación automática para que se quede resuelto.
Pierde confianza, y la pierde en el peor momento posible: cuando alguien está por escribirte, dejar sus datos o pagar. La advertencia aparece justo donde el cliente decide si avanza, y "no es seguro" junto al nombre de tu negocio responde esa decisión por ti.
Piénsalo desde el lado del cliente: llegó a tu sitio, le interesó lo que ofreces, y al momento de dejar su correo o su tarjeta el navegador le dice que la conexión es insegura. Se va donde el competidor que muestra el candado, sin llamar a preguntar qué significa. Si tu sitio recibe pagos, el estándar es todavía más exigente: revisa cómo tratamos los cobros en línea y en particular la integración con Webpay, donde HTTPS es la base mínima.
Si es la primera vez que pasa, resuélvelo con tu proveedor actual siguiendo los pasos de arriba: es lo más rápido y lo más barato. La ayuda externa se justifica cuando el episodio revela algo mayor: nadie sabía que el certificado existía, nadie tiene las claves del hosting, o la advertencia ya reapareció varias veces.
En Kumo operamos infraestructura web para pymes donde los certificados se emiten y renuevan solos, con monitoreo que avisa antes del vencimiento, respaldos y una política de salida publicada: los accesos son tuyos, siempre. Y si tu sitio además tiene otros síntomas, estas guías siguen el mismo método: mi página no carga y mi página no aparece en Google.
No. La advertencia habla de la conexión, no del contenido: indica que los datos entre tu sitio y el visitante viajan sin cifrar, o que el certificado venció. Es un problema de configuración del hosting, con un arreglo conocido, y es independiente de que alguien haya entrado a tu sitio.
El certificado en sí puede ser gratuito: Let's Encrypt entrega certificados sin costo que hoy usan más de 700 millones de sitios. Algunos proveedores cobran por instalarlo o por certificados de otro tipo; pregunta primero si tu plan incluye Let's Encrypt, porque muchos paneles lo traen integrado.
La instalación del certificado suele ser cosa de minutos para quien administra el hosting; en muchos paneles es un clic. Lo que puede tomar algo más es que la redirección a HTTPS quede bien configurada en todo el sitio. Lo razonable es hablar de horas.
Porque los certificados vencen y el tuyo se está renovando a mano en vez de automáticamente. Cada vez que alguien "lo arregla", solo lo renueva hasta el próximo vencimiento. Pide explícitamente que activen la renovación automática: ese es el arreglo de fondo.
Sí. Desde julio de 2018, Chrome marca todos los sitios HTTP como "no es seguro", vendan o no. La advertencia afecta la confianza de cualquier visitante, y un formulario de contacto también transporta datos personales que merecen viajar cifrados.
Si la advertencia ya volvió más de una vez, o si nadie tiene claras las claves del hosting, el problema de fondo es la falta de operación continua. Cuéntanos tu caso y te decimos qué ordenar primero.
Agendar 30 minutos